COMIENZA EL CURSO 2026/27 DEL PQIE DE AUXILIAR DE ACTIVIDADES DE COMERCIO EN ES MERCADAL

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Siete nuevos alumnos, una nueva oportunidad y todo un curso para aprender, crecer y descubrirse

Esta semana ha comenzado en Es Mercadal una nueva edición del PQIE de Auxiliar de Actividades de Comercio de Fundació. Es ya la cuarta edición de un curso que, año tras año, nos recuerda que una formación es mucho más que un conjunto de contenidos, horas y objetivos que alcanzar.

Este año, siete jóvenes con discapacidad intelectual, procedentes de diferentes puntos de la isla, han comenzado este nuevo camino. Lo hacen con mochilas diferentes, con capacidades, intereses y expectativas diversas, pero también con una cosa en común: las ganas de encontrar su lugar y demostrar todo aquello que son capaces de hacer.

El PQIE es, evidentemente, una formación. Una formación que ofrece conocimientos básicos y profesionales y que puede abrir puertas para regresar al sistema educativo o avanzar hacia la inserción social y laboral, de acuerdo con las posibilidades y expectativas de cada persona. Pero, para nosotros, es también mucho más que eso.

Porque muchas veces los jóvenes que llegan al curso lo hacen habiendo vivido experiencias de fracaso escolar, con una autoestima baja o con la sensación de que no acaban de encontrar su lugar. Algunos vienen de un sistema educativo que no siempre ha sabido dar respuesta a sus necesidades y pueden llegar a pensar que, por el hecho de no haber conseguido el título de ESO, no saben hacer nada o no tienen mucho que aportar.

Y es precisamente aquí donde el PQIE cobra todo su sentido.

A lo largo del curso, los aprendizajes no se limitan a los contenidos de los diferentes módulos. También se trabaja la responsabilidad, la autonomía, la convivencia, las relaciones sociales y afectivas, la gestión de las emociones, la toma de decisiones y la capacidad de confiar en uno mismo. Son aprendizajes que no siempre aparecen en un programa formativo, pero que son esenciales para crecer como persona.

Después de más de veinte años trabajando en este ámbito, sabemos que una de las cosas más valiosas que puede pasar durante un curso como este es que un alumno empiece a mirarse de otra manera. Que deje de fijarse solo en aquello que le cuesta y empiece a descubrir aquello que sabe hacer. Que pase de pensar «yo no puedo» a atreverse a decir «lo intentaré».

El curso ofrece la oportunidad de sentirse escuchado, valorado y útil. De descubrir capacidades y habilidades que quizás hasta entonces habían quedado en un segundo plano. De comprobar que puede asumir responsabilidades, ayudar a los demás, aprender cosas nuevas y aportar mucho a su entorno.

Y también es un espacio de pertenencia.

Durante nueve meses, alumnos y profesores compartirán muchas horas, experiencias, dificultades, éxitos, risas y momentos complicados. Poco a poco, se va construyendo un grupo que acaba siendo mucho más que un grupo de clase: una pequeña gran familia. Como en cualquier familia, habrá momentos de todo, pero también se irán creando vínculos, amistades y relaciones basadas en el afecto, el cariño y, sobre todo, el respeto.

Por eso, cuando hablamos del PQIE, no hablamos solo de objetivos, contenidos, certificados o resultados de aprendizaje. Hablamos también de crecimiento, autonomía, maduración y oportunidades. De dar herramientas a los jóvenes para que puedan construir su propio camino y, sobre todo, para que puedan descubrir que tienen mucho más que ofrecer de lo que quizás ellos mismos pensaban.

Una formación de 1.000 horas

Esta formación, financiada por la Conselleria de Educación y Formación Profesional, está destinada a jóvenes con necesidades educativas especiales derivadas de una discapacidad intelectual igual o superior al 33%, de entre 16 y 22 años, que no hayan obtenido el título de graduado en ESO y que no dispongan de la madurez suficiente para cursar un ciclo formativo de formación profesional básica.

El curso se desarrollará de octubre a junio, de lunes a viernes, de 8.00 a 14.30 horas, con un total de 1.000 horas de formación.

De estas, 500 horas corresponden a los módulos generales, 420 horas a los módulos específicos y 80 horas a las prácticas FEMPO en empresas.

La tutora y profesora de los módulos generales, Sara Collado, será la encargada de impartir los diferentes contenidos de carácter general:

  • Uso de la Comunicación: 187 horas.
  • Uso de las Ciencias Aplicadas: 95 horas.
  • Autonomía Personal en la Vida Diaria: 156 horas.
  • Prevención de Riesgos: 31 horas.
  • Tutoría: 31 horas.

Los alumnos también han dado la bienvenida a Andreu Marzàbal, que será el profesor de los módulos específicos de comercio y el tutor de las prácticas FEMPO.

En este ámbito, los contenidos se centrarán en:

  • Técnicas básicas de merchandising: 245 horas.
  • Atención al cliente: 65 horas.
  • Preparación de pedidos y venta de productos: 110 horas.

La jornada de presentación, en la que se dieron a conocer las cuestiones técnicas y logísticas del curso, así como Fundació, el funcionamiento del PQIE y sus objetivos y estructura, ya dejó entrever todo aquello que está por venir.

Porque ante estos siete jóvenes no hay simplemente un curso de 1.000 horas. Hay nueve meses de retos, aprendizajes, esfuerzo, descubrimientos, vínculos y muchas oportunidades para crecer.

Y esperamos que, cuando llegue el mes de junio, cada uno de ellos pueda mirar atrás y sentir que el PQIE ha sido mucho más que un curso.

Que también haya sido una oportunidad para descubrirse, para confiar más en sí mismos y para recordar que tienen un lugar, que tienen mucho que aportar y que son capaces de hacer muchas más cosas de las que, quizás, imaginaban cuando empezaron.

Para el equipo de profesores, este curso ya es especial. Ahora toca conseguir que también lo sea para cada uno de sus protagonistas.